¿Alguna ves os habéis sentido tan, tan felices, que habéis pensado que jamás os sentiríais tan felices. Vuestra vida ha llegado a una perfección total, que quizá no vale la pena buscar más? yo si que he encontrado esa felicidad…
¿Alguna ves os habéis sentido tan, tan felices, que habéis pensado que jamás os sentiríais tan felices. Vuestra vida ha llegado a una perfección total, que quizá no vale la pena buscar más? yo si que he encontrado esa felicidad…

Bajo el espejo añil
empapado de luz de sol,
suspendido ahí en la ligereza
como el viento
a través de mis dedos.
Aleteando libertad
Ahí donde jamás me has pertenecido
perteneces donde tus ojos se postran
guiado por el vaho de primavera.
Acorta la distancia
bebe la serenidad de rio
colma la oquedad de tus alas
Pájaro
No te perteneces
Sino al cosmos.

Cuerpo celeste,
cabalga
entre mundos
de dioses e inmortales.
Metamorfosis animal-mujer
Dulce insinuación
Extravió
Entre lo real e irreal
Dibuja puentes entre lo divino y la materia
Crea
Libera
Transforma.

Si ha de ser ésta la última noche
saca las copas, el pan y descórchame
para embriagarte de mí.
Haz que tus manos anden mis manos,
y por mi cuello
que se abran paso como hormiguitas.
¿Por qué no aspiras el fresco aroma afrutado
de mi cuerpo
con sus matices de vainilla
y su color cereza oscuro?
Éste mi cuerpo cristalino que te invade.
Anda, pruébame a sorbos con tu boca miel
y déjate envolver del todo por mi deseo.
Que tu sabor se mezcle con mi sabor,
que suave y ríspido acaricie mis labios
violento.
Muévete en círculos alrededor de mí,
queda impregnado en mi alcoba,
en este momento irrepetible
de exquisitez y delicia
bajo el cielo gris.
¡Salud!

Me invitas…
y regreso al tiempo.
Desde tus besos no soy la misma
te deseo…
Estas aquí…
Tus manos me reconocen,
dulces sensaciones.
Siento el calor de tu cuerpo pegado al mío
entre mis piernas
dentro de mí, tan profundo como es posible.
Me enseñas…
Como podemos delirar cuando das el golpe
cuando (te comportas mejor que un negro).
Mis sentidos se desbordan
ardemos de placer.

Animal salvaje
corres libre por tierras vírgenes,
en cuatro patas acechas a tu presa.
Detrás de tu espalda,
la luna llena te acompaña
bajo la sombra del deseo.
Agudizas tu ser…
Hueles el miedo que inspira el débil
tratando de ocultarse en su propio cuerpo,
no sirve de nada
porque desde donde observas
has meditado la voraz mordida.
Animal hambriento que lanzas un aullido,
anhelas fundirte en otro,
mientras la presa lucha
te contoneas abriendo la puerta
Bailando un ritual salvaje
Luego contemplas la muerte
Un cadáver yace hace en tu lecho.

sol de día oreo cálido
recorres de norte a sur
en un eterno guílgul.
Amanecer de ligera brisa
vuelas dentro de mi ser
movimientos caprichosos.
Liquida celebración
iluminando mi astro
Noches de susurros
manos que dibujan
melodías transparentes
dedos que juegan el ukelele
moldeando el destino.

¡Qué dirías si hoy te invitara a mis sueños?
Tus labios de manzana
sobre la piel golosa de mis ingles
toda la noche -di, ¿qué pensarías?-,
tu saliva frutal levemente aromando
el hambriento contorno de mi vientre…
Qué cosecha tan dulce
(semillas y caricias y extravíos)
para un mundo sin sol.
Dime, ¿no acudirías
si también esta noche te convoco a mis sueños?….

Estás desnudo
y tu suavidad es inmensa
tiemblas en mis dedos
tu respiración vuela adentro de tu cuerpo
eres
como un pájaro en mis manos vulnerable
como sólo el deseo podría hacerte vulnerable
ese dolor tan suave con el que nos tocamos
esa entrega en la que conocemos
el abandono de las víctimas
el placer como una fauce
nos lame nos devora
y nuestros ojos se apagan
se pierden.

Mujer figura de chelo.
De cabello negro ondulante como yegua.
Todas las noches espera
En cama con labios violeta.
Que su amante asalte entre sus sabanas
Queriendo ser domesticada.
Insaciable mujer desbocada
De ojos oscuros que miran atravesando el alma,
Clamando justicia
Hasta hundirse en la profundidad.